El trabajo, los niños, la casa, la compra, las extraescolares, las tareas que se ven y las que no se ven (las que llevamos en la cabeza todo el día). Al final de la jornada, cuando por fin se duermen, muchas parejas se miran agotadas en el sofá… cada una con su móvil.
«Ya no es como antes». «No tenemos tiempo para nosotros». Lo escuchamos mucho, y lo hemos vivido: con cinco hijos, sabemos bien lo que es que el día se acabe sin habernos mirado a los ojos.
Es verdad que, con hijos, el tiempo libre se reduce muchísimo. Pero que no tengamos horas no significa que no podamos tener minutos. Y la buena noticia es que una relación de pareja se cuida, sobre todo, con minutos.
Por qué el tiempo en pareja importa (también para los niños)
Cuidar la pareja no es un capricho ni un lujo que se deja para cuando los niños sean mayores. Es parte de cuidar a la familia:
- Los niños aprenden lo que ven. La forma en que os tratáis es su primer modelo de cómo se quiere a alguien.
- Una pareja conectada educa mejor en equipo. Os resulta más fácil poneros de acuerdo, sosteneros en los días difíciles y no descargar el cansancio en el otro.
- La desconexión no avisa. Se instala poco a poco, día a día, hasta que un día parece que convivís con un compañero de piso. Si ya estáis ahí, os ayudará La desconexión ha llegado a mi relación de pareja.
«No tenemos tiempo»: una verdad a medias
No queremos añadir culpa a nadie. Bastante cargamos ya. Lo que os proponemos es mirar con honestidad dónde va el poco tiempo que sí tenemos.
Haced la prueba: abrid en vuestro móvil el resumen semanal de tiempo de uso (en iPhone está en Ajustes → Tiempo de uso; en Android, en Ajustes → Bienestar digital). Muchas veces descubrimos que, entre redes, mensajes y vídeos, se nos van más de dos horas al día. Es normal: es nuestra forma de desconectar. Pero quizá diez de esos minutos podrían ser para la persona que tenemos al lado.
Y una idea importante: tiempo en pareja no es solo salir a cenar. Si podéis, genial. Pero no poder hacerlo no significa que no os estéis cuidando.
Lo que dice la investigación: cosas pequeñas, a menudo
El psicólogo John Gottman, que ha estudiado a miles de parejas durante décadas, lo resume en tres palabras: small things often, cosas pequeñas a menudo. Las relaciones que funcionan no se sostienen con grandes gestos ocasionales, sino con pequeños momentos de conexión diarios: responder cuando el otro te cuenta algo, una caricia al pasar, un «¿qué tal tu día?» con interés de verdad. Podéis leer más en la web del Instituto Gottman (en inglés).
10 ideas para tener tiempo en pareja con hijos
- Diez minutos al día, sin pantallas. Cuando se duermen los niños, antes de coger el móvil: un café, una infusión, contaros el día. Diez minutos de verdad valen más que dos horas a medias.
- Un ritual de saludo y despedida. Un beso de verdad al iros y al volver. Seis segundos, mirándoos. Parece poco y cambia mucho.
- Mensajes durante el día. «Me acuerdo de ti», «gracias por el café de esta mañana», «ánimo con la reunión». Conexión en diez segundos.
- Comidas sin móvil. Si coméis o cenáis juntos, los teléfonos fuera de la mesa. Para vosotros y como ejemplo para los niños.
- Una cita en casa. Cuando duerman, cena especial en el salón, una película elegida por los dos, un juego de mesa. No hace falta salir para tener una cita.
- Una salida al mes. Aunque sea un paseo o un café de una hora mientras los abuelos o una canguro se quedan con los niños. Ponedla en el calendario como una cita médica: si no se agenda, no ocurre.
- Repartid la carga. Pocas cosas desconectan tanto como sentir que uno lleva todo el peso. Hablad de cómo os repartís las tareas, también las invisibles (pedir cita al pediatra, acordarse de los cumpleaños, saber qué falta en la nevera).
- Preguntad de verdad. No «¿qué tal?», sino «¿qué ha sido lo mejor de tu día?» o «¿qué te preocupa esta semana?».
- Agradeced. Decir «gracias» por lo cotidiano, el desayuno, que haya bañado a los niños, que haya escuchado, alimenta la relación más de lo que parece.
- Cuidad el tacto. Un abrazo largo en la cocina, daros la mano en el sofá. El contacto físico conecta sin necesidad de palabras.
Si queréis más herramientas, aquí tenéis 5 herramientas para mejorar tu relación de pareja y 7 recursos respetuosos para reconectar con tu pareja.
Cuando sientes que tu pareja no tiene tiempo para ti
A veces el problema no es que los dos tengáis poco tiempo, sino que sientes que tu pareja no te lo dedica: trabaja muchas horas, llega sin energía, se refugia en el móvil o siempre tiene otra cosa que hacer. Y te sientes solo o sola, aunque viváis bajo el mismo techo.
Es una sensación muy dolorosa, y muy frecuente en las familias con niños pequeños. Algunas ideas para afrontarla:
- Dilo, sin reproches. En lugar de «nunca tienes tiempo para mí», prueba con «te echo de menos. Necesito que tengamos un rato para nosotros». Hablar de lo que sientes y necesitas abre conversaciones; los reproches las cierran.
- Pide algo concreto. «Me gustaría que el viernes por la noche cenáramos juntos sin móvil» es mucho más fácil de cumplir que «quiero que me dediques más tiempo».
- Escucha su parte. Quizá el trabajo le está desbordando, le preocupa algo que no te ha contado o no sabe cómo encontrar su sitio con los niños. Entender lo que le pasa no quita importancia a lo que tú necesitas, pero ayuda a buscar soluciones juntos.
- Buscad soluciones a vuestra medida. Si tu pareja trabaja muchas horas, quizá el momento sea el desayuno, un mensaje a media mañana o diez minutos al acostarse. No hace falta mucho tiempo: hace falta que sea vuestro.
- Revisad el reparto de la carga. A veces, quien siente que el otro no tiene tiempo es quien lleva casi todo el peso de la casa y los niños. Hablarlo es imprescindible.
Si lo habéis intentado y la distancia sigue creciendo, os ayudará Desconexión en la pareja después de los hijos.
Calidad antes que cantidad
No se trata de contar las horas, sino de cómo están esas horas. Una comida de dos horas mirando cada uno su móvil no es tiempo en pareja. Diez minutos mirándoos a los ojos, sí. Pasa lo mismo con los hijos, y os lo contamos en Tiempo de calidad o tiempo de cantidad.
Cuidaros también por separado
Para dar lo mejor a la pareja, cada uno necesita también su espacio: hacer deporte, ver a sus amigos, leer, descansar. Facilitar que el otro tenga su tiempo también es cuidar la relación. Os lo contamos en El gran error de la maternidad.
Cuando hablar se ha vuelto difícil
Si cada conversación acaba en discusión, quizá lo primero no sea buscar tiempo, sino aprender a hablaros de otra forma. Os puede ayudar Cómo hablar para que tu pareja te escuche y cómo escuchar para que tu pareja te hable y, si además no estáis de acuerdo en cómo educar, ¿Cómo puedo conseguir que mi pareja eduque en positivo?.
Es cuestión de prioridades
Habrá días imposibles, de reuniones, cansancio y niños que se duermen después que vosotros. No pasa nada. No buscamos la pareja perfecta, sino la vuestra: encontrar vuestra fórmula, la que os haga sentir cerca aunque el día haya sido una locura.
Y si notáis que en casa todo es prisa y tensión, y eso también os está pasando factura como pareja, haced nuestro Test Familiar: en dos minutos sabréis qué necesita vuestra familia ahora mismo.
Un abrazo,


