erradicar acoso escolar
Las claves para erradicar el acoso escolar

FECHA

La violencia está presente en nuestro día a día. Una realidad de la que quizá no siempre somos conscientes, pero en la que todos estamos inmersos y de la que todos somos partícipes de alguna manera (sálvese quien pueda). 

Hay muchos tipos de violencia, unas más evidentes y visibilizadas que otras, que aún hoy en día siguen silenciadas o incluso, normalizadas. Así que en el artículo de hoy vamos a profundizar, reflexionar y dar un poquito de luz al tipo de violencia que podría decir más me toca, más me duele, preocupa y ocupa como fiel defensora de la infancia que soy, el bullying o el acoso escolar en la infancia.

Me gustaría abrirte los ojos, que aprendas a detectar la diferencia de una broma sana en la que como siempre digo, nos reímos los dos, de esa violencia más sutil, normalizada, esas bromas pesadas que tienen que soportar y tolerar nuestros niños de la mano de sus principales referentes, los adultos, y que siembran en ellos el germen de unos comportamientos tóxicos que a largo plazo, pueden convertirse en nuestra peor pesadilla o mejor dicho, las suyas.

La importancia de saber acompañar emocionalmente a nuestros hijos

Y no solo hablo del inicio escolar o de una rabieta, es fundamental saber acompañar emocionalmente a nuestros hijos siempre, en todos y cada uno de los días que van a ir al cole a lo largo del curso, en todas las situaciones que se les puedan presentar, buenas y malas, como puede ser una mala contestación de un compañero, que no quieran jugar con él, que un amigo deje de hablarle, que su profesor o profesora le diga algo en un tono menos amigable y que le haga sentir mal…

Debemos estar ahí siempre que nos necesiten, cuando vengan a contarnos algo escucharlos de forma activa, con los 5 sentidos, empatizar con ellos, validar sus emociones, sus sentimientos, no menospreciarlos, quitarles importancia ni juzgarlos o darles sermones si nos cuentan algo que han hecho mal, por lo que no se sienten bien o culpables.

Acompañar todas esas emociones y experiencias que son nuevas para ellos. No pasa nada si un día nuestro hijo llega enfadado, nos da una mala contestación o no quiere contarnos cómo le ha ido el día, no debemos tomárnoslo como algo personal, al contrario, debemos estar orgullosas y orgullosos de que tengan la confianza, que sientan que mamá y papá son casa, incluso en esos momentos en los que nos muestran su peor versión. Vamos a estar ahí sosteniendo ese momento y, después, ya buscaremos soluciones juntos.

Nuestros hijos no necesitan que les rescatemos de sus emociones, tienen que vivirlas, están ahí por algo, todas son importantes y necesarias.

En muchas ocasiones lo único que requieren de nosotros en esa gestión emocional es tenernos, que seamos ese sitio seguro donde les van a atender, entender y escuchar de forma activa, sin juicios, sin reproches, sin decirles lo que tienen que hacer o lo que no, solo necesitan vaciar ese malestar que tienen en su interior, que han sentido a lo largo de la jornada, y repararse.

Este acompañamiento nos servirá de entrenamiento para que si en algún momento sucede algo más grave, en el colegio o fuera de él, algo que vaya más allá, que sobrepase los límites de, como siempre os digo, broma es cuando nos reímos todos, tengan la confianza de comunicárnoslo sin miedo y podamos trabajar juntos en buscar la solución que necesitan.

Y también si están en el lado contrario, si ven o viven alguna situación de acoso hacia un compañero en la que hayan podido participar por el simple hecho de pertenecer y sentirse parte del grupo, que en muchas ocasiones también ocurre, y por la que sientan malestar, tengan la confianza de decírnoslo al tener la certeza de que les vamos a ayudar sin condiciones, reproches ni juicios.

Cómo prevenir el acoso escolar

Está muy extendida la creencia de que el acoso escolar es propio de las edades adolescentes, de la secundaria, el temido instituto, y que es a partir de ese momento en el que tenemos que empezar a preocuparnos, pero nada más lejos de la realidad.

El bullying o acoso escolar, como lo queramos llamar, empieza en casa, en tu hogar, en el mío, en los valores, comportamientos y actitudes que mostramos ante nuestros hijos y con ellos. Nosotros en nuestro papel de padres y también nuestros familiares y amigos.

Cuando estás viendo un vídeo de personas que se caen en youtube, un tipo de vídeo que a muchas personas les suele hacer bastante gracia, que a mí personalmente no me hace ninguna, ya estás modelando y les estás enseñando que reírse de los demás está bien. Cuando le quitas un juguete a un niño o no le dejas alcanzar su bolsa de gusanitos, también le enseñas a que tiene que soportar las bromas de los demás, que cuando uno es más grande y fuerte, puede abusar del resto y el significado de la palabra broma.

No me quiero extender más en nuestro papel, en el concepto de bromas que transmitimos a los niños, en cómo fomentamos este tipo de relaciones verticales. Relaciones de poder que acaban normalizando, interiorizando y adoptando posteriormente con sus iguales. Ya escribí un artículo para el blog profundizando sobre esto que te dejo a continuación por si aún no lo has leído y te interesa hacerlo.

Como ya he mencionado antes, una de las principales claves para detectar si nuestro hijo está sufriendo, o incluso ejerciendo algún tipo de abuso o acoso, es la escucha activa. 

Escuchar atentamente todo lo que nos cuentan, con las orejas, los ojos y el corazón, aprendiendo a ver más allá, sin quitarle importancia a nada de lo que nos cuenten, sin sermones, reproches… simplemente dejándoles hablar, expresarse… dando nuestra opinión solo cuando nos la piden y buscando soluciones juntos a cualquier preocupación que tengan.

Hay muchas señales de alerta muy sutiles que se nos pueden escapar entre las prisas, agobios y estrés del día a día. Señales que pueden marcar la diferencia a la hora de gestionar una situación de este tipo, por lo que es fundamental que aprendamos a escuchar y ver más allá de los comportamientos de nuestros hijos.

Otro de los puntos importantes es trabajar la empatía a través del juego, los juegos colaborativos en los que potenciamos el trabajo en equipo, sin rivalidades, el dibujo, los cuentos infantiles también son maravillosos para trabajar este tipo de cuestiones, tanto la gestión emocional como la diversidad y las diferencias, el respeto hacia los demás, por los animales, por la naturaleza, las relaciones entre iguales… Gracias a las historias y personajes los niños se sienten identificados, pueden comprender mejor algunos conceptos más complejos e incluso animarse a preguntarnos sus dudas y exponernos sus inquietudes.

Acompañarlos correctamente en la gestión de la frustración, canalizar ese tipo de emociones sin dañar a nadie, como puede ser el “me enfado y le doy una patada al perro, a una puerta o me doy cabezazos contra la pared”, enseñarles herramientas respetuosas con ellos mismos y con los demás.

Valores como la humildad, la compasión o el pensamiento divergente tendrían que estar presentes en nuestro día a día. Abrirles la mente a un mundo lleno de diversidad, opciones, posibilidades, soluciones, puntos de vista diferentes, todos válidos, ninguno mejor que otro, sin centrarlos en una única idea, porque las cosas raras veces son blancas o negras, hay una gran variedad de grises maravillosa, hagamos que lo vean y lo integren en su vida.

Y, por supuesto, trabajar la confianza y la conexión con ellos, que nunca duden que mamá y papá son y serán casa, siempre.

No estás sol@ en este camino

Quizá te sientas abrumado o abrumada ante tanta información, que estés pensando “y ahora, cómo hago yo todo esto”, porque las herramientas que tenemos, lo que nos han enseñado de pequeños y como se ha hecho toda la vida ya no nos sirve, somos la generación del cambio, la generación que está dando un paso más y va a conseguir erradicar este y muchos otros tipos de violencia, porque yo creo en nosotros, en nuestra generación y en la humanidad.

Si te preocupa que tu hijo pueda sufrir bullying en el colegio, que pueda hacerlo a otros compañeros, no sabes cómo gestionar este tipo de situaciones y te gustaría tener recursos para trabajar con tus hijos en la prevención del acoso escolar, accede ya al taller teórico-práctico Acoso escolar. Prevención y gestión.

Un taller online en el que aprenderás, en poco más de 1 hora, a prevenir y gestionar los conflictos con otros niños y a identificar los primeros signos con estrategias clave tanto para ti como para los más pequeños.

Si a ti también te preocupa y te ocupa el tema del acoso escolar, este es tu taller. 

Entre todos podemos pararlo.

                                                                                                                                                                                                Un abrazo y gracias por estar aquí.

Foto de Kat J en Unsplash

Si necesitas ayuda para entender y aprender a gestionar las necesidades de tu hijo, siempre desde el respeto, sin dejar de lado las tuyas, recuerda que nos tienes aquí a un clic de distancia para analizar tu caso concreto y encontrar junt@s la solución que mejor se adapte a tu situación particular. Tienes a tu disposición nuestro test con la valoración inicial para que sepas qué paso sería el primero que deberías dar para cambiar lo que estáis viviendo en casa.
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