La educación es un derecho de los niños

FECHA

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos ya se consideraba especial el periodo de la infancia y, para ello, se marcó y remarcó que, durante este período los niños tienen derecho a una asistencia y a unos cuidados que son especiales.

Es verdad, los niños son nuestro futuro, pero también son nuestro presente y debemos centrarnos en el hoy para que el mañana no nos preocupe. Ya decía Pitágoras:

“Educar al niño y no será necesario castigar al hombre”

Tiempo de estudiar, el trabajo vendrá después

¿Sabéis cuántos niños no tienen acceso a una educación en el mundo? Son muchos los pequeños que, debido a diferentes circunstancias tipo conflictos bélicos, desastres naturales o pérdida de padres, se ven obligados a salir a trabajar, perdiendo el derecho fundamental de ser niño a la edad que le corresponde y formarse educativamente hablando.

La infancia es muy corta, siempre os lo digo, dura unos años y luego nos toca dejar los juegos para enfrentarnos al mundo real: con sus luces y sus sombras, con sus momentos más felices y plenos, y otros más complejos.

Si pudiéramos permitir que los niños del mundo tuvieran una infancia sana, siendo niños plenamente, pudiendo estudiar, jugar, estar con sus padres, con sus amigos… sería un gran regalo no solo para ellos, también para el mundo entero. Estoy convencida de que una infancia cuidada va a traer como consecuencia una adultez más sana y estable, unida a unas relaciones sociales mejores para nuestra sociedad en conjunto.

Trabajar en la infancia por obligación

Sí, no nos engañemos, a ningún niño le apetece trabajar durante los primeros años de su vida. En el primer mundo podemos imaginar a nuestros hijos trabajando como modelos para hacer sesiones de fotografía con fotos bonitas y en entornos cuidados.

Lamentablemente, cuando hablo de trabajo infantil me estoy refiriendo a estos niños que, como os digo por diferentes motivos, se ven obligados a trabajar en restaurantes u hoteles, recogiendo caña de azúcar, vendiendo fundas de móviles por las calles o pañuelos en el metro, en un horno de ladrillos… Los trabajos que hacen los niños en el mundo no son los mejores ni los que están mejor pagados, eso es evidente. Si hablamos ya de turismo sexual con menores, es evidente que la obligación ha sido lo que ha puesto allí a esos niños y niñas.

Todo puede mejorar a través de la educación

El único camino hacia el progreso es la educación. A través de ella conocemos nuestros derechos -y deberes-, aprendemos herramientas y recursos para afrontar las diferentes situaciones de la vida con humor, con honestidad, con conocimientos, con habilidades a fin de cuentas que nos permitan capear la vida.

Estoy convencida de que, como decía Nelson Mandela,

La educación es el arma más poderosa del mundo

Nos hace libre y nos permite ser personas integras. No todos los países tienen las mismas condiciones educativas para los niños. Aún hay mucho que trabajar para que todos los niños del mundo tengan acceso a la educación y a una vida digna y feliz, ¿no os parece? Pero con educación es más fácil para todos

Hasta aquí la reflexión de hoy. Espero que os haya gustado.

Un abrazo y gracias por estar ahí,

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2 comentarios en “La educación es un derecho de los niños”

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