Un verano sin televisión es posible

FECHA

Hoy quería contaros mi experiencia con tres niños, dos perros, una casa y sin televisión durante el verano. Ocurrió el verano anterior y aprendimos mucho, por eso quiero dejaros esta reflexión por si os sirve para afrontar este verano con los niños menos pegados a pantallas. Se puede vivir sin tele, hay miles de familias que lo hacen en su día a día. Y no pasa nada, de verdad. He hablado en ocasiones sobre el tema de qué dice la ciencia sobre el uso de las pantallas y los niños. He indicado tiempos en los que es mejor que los niños permanezcan alejados de las pantallas y las razones por las que es mejor así. También os he contado que intento que mis hijos no vean continuamente la televisión y he dicho que en casa no la tenemos NUNCA de fondo.

No hemos usado BabyEinstein ni los cantajuegos para pasar las tardes de lluvía o de calor en verano. No, en casa la televisión se ve poco, en familia y la apagamos en cuanto podemos.

Digo esto también para que seáis conscientes de que, al no usar la televisión como elemento usual, el resultado fue muy bueno, la verdad.

También quiero deciros que no fue premeditado. Es decir, no íbamos con la idea de estar sin televisión, pero surgió la oportunidad y decidimos aprovecharla y ver qué ocurría.

¿Cómo lo hicimos?

Realmente no hicimos nada. Simplemente no teníamos televisión en la casa y continuamos nuestra vida sin ella. Vamos, que no nos fuimos a buscar ninguna tele

¿Y los niños?

Pues no la echaron de menos porque al no tener el aparato era como si no lo necesitaran –porque no lo necesitan, evidentemente, si no, nacerían con una televisión integrada-.

¿Y qué habéis hecho con los niños sin televisión?

Pues nos bañamos en la piscina, leímos mucho, jugamos, hicieron muchíiiiiiisimo juego libre no reglado, visitamos a tíos, abuelos, familiares varios, dormimos la siesta, montamos en bici, fuimos al parque, jugaron en la plaza, paseamos por el campo, corrimos, escalamos, y fueron, sobre todo, niños.

¿Y no se han aburrido?

Para nada. Es verdad que, como ya os he dicho, en casa no solemos tener la televisión encendida salvo en contadas ocasiones. Prefiero ir con ellos al parque a que jueguen con otros niños que tenerlos sentados mirando la pantalla, pero sé que es una elección personal.

Además, creo que los niños no se aburren. Y si se aburren, sé que es el momento en el que su cerebro está trabajando para hacer cosas geniales. El aburrimiento da pie a la creatividad

¿Y no han visto nada nada?

Bueno, a lo largo del verano fuimos dos veces al cine e hicimos con ellos tres sesiones de cine de verano por la noche en el ordenador (pensad que el ordenador para nosotros es elemento de trabajo, así que no lo tienen a su disposición). Así que eso es lo que se sentaron frente a la pantalla.

Mis conclusiones

Para mí, no siendo algo buscado ni premeditado, reconozco que me evitó conflictos porque hay cadenas de televisión que enlazan series y no dejan que los niños sean libres para apagar la tele. Así que tuve menos discusiones con ellos, la verdad.

La pequeña, evidentemente, no nota si hay película o no porque aún pasaba de todo y en el mediano no me había dado tiempo a comprobar que la televisión engancha, pero con Álvaro sí que habíamos visto que, cuando poníamos una película, al terminar, se enfadaba con nosotros y quería más. O si poníamos un capítulo de algo, quería dos, tres y luego venía el enfado.

No me gustaría que la televisión fuera el centro de su vida y por eso la tengo apagada muchos ratos en casa. Creo que pueden hacer muchas cosas sin ella y, el verano pasado, además, pude comprobarlo. Este verano la casa tiene televisión peeero no tenemos antena 😉 ¿La arreglaremos? Seguro que sí, pero no dejaremos que sea el centro para ellos ni que dejen de hacer cosas por estar viendo la televisión. Nosotros conocemos los efectos negativos de las pantallas y queremos protegerlos.

Hasta aquí el post de hoy, espero que os haya gustado y os anime a encender poco o nada la televisión (aquí también se incluyen tablets y móviles, que conozco padres que no encienden la televisión pero les dan el móvil para que coman los niños) durante este verano.

Un abrazo y gracias por estar ahí,

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2 comentarios en “Un verano sin televisión es posible”

  1. Yo creo que en esta casa moriría alguien si nos quedásemos sin tele. De todas formas, no es lo mismo no tenerla físicamente, que saber que está ahí y que no la pueden encender. Yo ahora tengo otra batalla porque cree que pasar de la tele a la tablet o a la consola de videojuegos son actividades distintas. ¡Y no, no, no! Fuera de casa es diferente, no necesitan pantallas para nada, pero cuando no podemos estar por ellos todos los minutos del día, nos resulta imposible que lo la vean un poco.

    1. Claro, Lucía. Estar con ella presente hace que «cueste» más apagar. Nosotros no la tenemos de fondo nunca y eso que hubo un tiempo en el que me lavantaba y lo primero que hacía era ver las noticias para ver cómo estaba el mundo… Hoy mi mundo son ellos y prefiero que no dependan de este aparato. También se acostumbran a tener un aparato apagado, no creas. Pero todo lo que dices es razonable. 🙂

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