educar sin gritos
Educar sin gritos es posible

FECHA

Educar y acompañar a nuestros hijos en su crecimiento y desarrollo de habilidades emocionales y de vida no siempre es sencillo.

Hay momentos que son duros no, lo siguiente. Llegamos tarde de la oficina, después de un día muy intenso, con estrés, con nervios, con ganas de llegar a casa… pero cuando llegas tienes otra parte con la que lidiar: la casa está hecha un desastre, no sabemos qué cenar, los niños están alterados con la bañera…

Y, de repente, no sabes que ha pasado, pero has pegado un grito que hasta el canario se ha callado.

La casa ha enmudecido y ni tu pareja se atreve a preguntarte si estás bien. Pero ¿estás bien?

Sí, todos tenemos derecho a tener un mal día, es verdad, pero ellos no estaban haciendo nada. Estaban siendo niños. Entonces, ¿qué te pasó? ¿qué les pasaba? ¿tan difícil es entender que has tenido un día muy complejo y necesitas desconectar? ¿Tan difícil es entender que sólo son niños que viven todo con intensidad?

Y cuando te vas a la cama sigues con el run-run. Sí, les pediste perdón, pero sabes que no fuiste justa con esa voz que pegaste. Ay, la culpa siempre acechando. Mañana será otro día.

No sabes en qué momento empezaste a gritar en casa para mantener el orden, el silencio, el caos o la distancia que se creó a la vez, pero no quieres seguir así.

¿Por dónde se empieza a educar sin gritos? ¿Cómo empezamos?

Cuando se crean ciertas rutinas y dinámicas parece difícil cortarlas de raíz. Es duro cambiar hábitos, pero se puede.

Piensa en cuánta gente conoces que ha dejado el hábito de fumar y sigue viviendo tranquila. Eso no significa que el hecho de haber dejado de fumar haya sido fácil o sencillo. Llevaría su tiempo, una reflexión más o menos profunda de la persona, de la situación en la que se encuentra, del momento que está viviendo y una promesa, meta o motivación adicional, que siempre ayudan.

En mi caso dejé de fumar hace seis años tras ver el positivo en el test de embarazo. Siempre había dicho que no quería que mis hijos me vieran fumando y ver ese positivo me hizo dar un primer paso. Ayudó también que, de repente, me oliera fatal el tabaco, no puedo ocultarlo, pero llevar seis años sin fumar es un hito para mí y me siento orgullosa.

¡Educar sin gritos, se puede!

Sí, se puede. Puedes estar seguro de que se puede y que lo conseguirás si quieres hacerlo. Todos sabemos que el grito es una forma de violencia que no deberíamos permitir ni consentir.

Los niños pequeños se merecen ser tratados como ciudadanos de primera viajando en clase preferente porque será en ellos en los que veamos las semillas que hayamos plantado.

Así que, si quieres recuperar el bienestar familiar en tu hogar, que la distancia que se está creando por culpa de los gritos vaya desapareciendo, puedes hacerlo con mi ayuda.

Si estás empezando ahora a Educar en Calma y tienes dudas sobre si esto es para ti, si serás capaz de llevarlo a cabo y obtendrás los resultados esperados, el Mini curso 5 días sin gritos es tu mejor opción.

El Curso Educar sin Gritos te permiten dar un paso más, profundizar a través de recursos efectivos que te ayudarán a conocerte, sanarte y mantener el vínculo entre todos los miembros de la familia, disfrutando de la maternidad y crianza de tus hijos, resolviendo los conflictos sin gritos y logrando mantener la calma.

Elijas la opción que elijas estoy segura de que vas a poder aprovecharla y disfrutando un montón, dando esos pequeños pasos que día a día nos acercan al tipo de madre o padre que queremos ser para nuestros hijos y disfrutar del camino de la ma-paternidad sin culpa, juicios ni malestar.

Si tienes cualquier duda, puedes dejar un comentario o bien escribirnos un correo electrónico a info@educarencalma.com para analizar tu caso concreto y aconsejarte con honestidad sobre la mejor opción para tu familia y situación personal actual.

Un abrazo y gracias por estar ahí,

Foto de Laercio Cavalcanti en Unsplash

Si necesitas ayuda para entender y aprender a gestionar las necesidades de tu hijo, siempre desde el respeto, sin dejar de lado las tuyas, recuerda que nos tienes aquí a un clic de distancia para analizar tu caso concreto y encontrar junt@s la solución que mejor se adapte a tu situación particular. Tienes a tu disposición nuestro test con la valoración inicial para que sepas qué paso sería el primero que deberías dar para cambiar lo que estáis viviendo en casa.
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2 comentarios en “Educar sin gritos es posible”

  1. Se puede, vaya que si se puede, y si alguna vez se te escapa, no sólo gritos, pq a veces no hace falta gritar para hablar mal a alguien, entonces hablamos y nos disculpamos como haríamos con cualquier ser querido. Yo cuando me encuentro en ese estado de enfado a punto de saltar por cualquier cosa …… empiezo a hablarles en «payaso» incluso si tengo a mano me pongo una nariz de payaso, funciona genial. Un abrazo!

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