Educar en Calma está creciendo y sois muchas las familias que os ponéis en contacto conmigo para que os cuente qué es eso de la Disciplina Positiva. 

Es un pregunta “trampa” porque puede parecer fácil de responder y lo es, pero es tanto lo que quiero transmitir y tanta la responsabilidad que siento cuando hablo de Disciplina Positiva por la Asociación Española y Americana a las que pertenezco y soy consciente del enorme trabajo, esfuerzo e ilusión que ponen en cada acto que hacen -que no son pocos-, por mis compañeras certificadas y también por la responsabilidad que para mí tiene facilitar información a las familias y educadores intentando no meter la pata, desde la humildad de una persona que, aunque esté certificada, sigo aprendiendo cada día, sigo trabajando, leyendo y formándome cada día. Así que espero poder resumir lo que para mí es la Disciplina Positiva

¿Qué es la Disciplina Positiva?

La Disciplina Positiva es una metodología educativa -aunque yo prefiero denominarla filosofía de vida– que se asienta sobre el respeto mutuo, la dignidad de las personas, la libertad, la cooperación, el aliento, la responsabilidad, la empatía, la comunicación y el amor infinito. 

Aunque me encantaría deciros que me levanté una mañana y queriendo cambiar el panorama educativo y social diseñé los principios de la Disciplina Positiva, lo cierto es que se basa en los fundamentos psicológicos y educativos de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs, aunque sería más tarde, en los años 80 del pasado siglo XXI cuando dos mujeres, Jane Nelsen y Lynn Lott se unirían para desarrollar estas teorías y llevarlos a millones de hogares y escuelas de todo el mundo. 

Gracias a la Disciplina Positiva tenemos un modelo educativo en el cual podemos ver la importancia del modelaje, algo de lo que no siempre somos conscientes, también entendemos la forma de comportarse de los niños, ser más conscientes de la importancia de ser coherentes entre el mensaje que les decimos a los niños y el que hacemos nosotros como adultos (este típico “no grites” gritando que se ve mucho, por ejemplo) y, sobre todo, personalmente me encanta que hablemos de procesos a largo plazo que no son conductistas sino que se basan en la reflexión, en la libertad, la autonomía y la responsabilidad, teniendo relaciones horizontales tanto en el aula como en casa, permitiendo que los niños se impliquen en las tareas, tomen decisiones, puedan aprender de sus errores y aportar sus opiniones.

Los principios de la Disciplina Positiva

Los Principios de la Disciplina Positiva son 5 y son básicos tanto para la familia como para el aula, la empresa, la pareja o cualquier relación con personas que se precie. 

Es importante que los tengamos presentes porque, cada vez que usemos alguna de sus herramientas sabremos si es o no Disciplina Positiva de lo que estamos hablando.

    1. Es firme y amable a la vez
    2. Fomenta la Conexión y la Pertenencia
    3. Efectiva a largo plazo
    4. Enseña habilidades sociales y de vida
    5. Descubre talentos y capacidades

¿Cómo puede ayudarte la Disciplina Positiva?

Siempre que hablo de la Disciplina Positiva recibo algún comentario privado (en Instagram o a través del correo electrónico) para contarme que no os funciona la Disciplina Positiva con vuestros hijos porque no conseguís que os hagan caso o que os obedezcan. Y ahí es donde creo que las personas que estamos certificadas debemos ser muy cautas cuando transmitimos información (y las que no tienen formación deberían de no hablar de algo que no saben, claro) porque en Disciplina Positiva no hablamos de conseguir que nuestros hijos nos obedezcan (¿quién a largo plazo quiere un hijo obediente? O mejor aún, respóndeme a lo siguiente con sinceridad ¿te gustaría que tu marido obedeciera todo lo que dice su madre o prefieres que tenga su propio criterio?)

La Disciplina Positiva no está para conseguir que nuestros hijos nos obedezcan sino para ser nosotros mejores padres, mejores parejas, mejores personas… Y, para ello, dejamos de poner el foco en los demás para ponerlo en nosotros, en lo que hacemos, en lo que mostramos… 

Es un camino, un proceso de cambio que no siempre es sencillo porque necesita de reflexión, de compasión con uno mismo, de humildad para aceptar que no somos perfectos, de aceptación, de gratitud. 

No es magia y sí es magia porque sin tener una varita con la que modifiquemos actuaciones de nuestros hijos, empezamos dando pequeños pasos, empatizando con la situación, con el niño, comprendiendo o intentando comprender qué se esconde detrás de ese comportamiento, de esa actitud,… y conseguimos cambios en nosotros y en los demás

Es un proceso bonito en el que te descubres en muchos momentos, en el que ves que eres responsable de muchas actuaciones de tus hijos y que aquí no es cuestión de culpabilizarnos sino de responsabilizarnos, entender cuándo y por qué ocurre y buscar cómo solucionar las cosas de forma respetuosa para todos. 

¿Por dónde puedo empezar con la Disciplina Positiva?

Para empezar puedes hacerlo de una forma sencilla y barata, leyendo blogs y web de educación -aunque ojo, porque hay sitios que hablan de Disciplina Positiva y lo que dicen poco o nada tiene que ver con la Disciplina Positiva-. 

Otra opción es ir a la fuente y leer a Jane Nelsen en su libro “Como educar con firmeza y cariño”, un libro básico en Disciplina Positiva y muy recomendable. 

Otros libros interesantes son “El cerebro del niño”, “Disciplina Sin lágrimas”, “Ser padres conscientes”, “El trastorno del niño consentido”, “Disciplina Positiva para pre-escolares”, “Educando con propósito”, “Disciplina Positiva para adolescentes”, “Tormenta cerebral”, “Cómo hablar para que los niños escuche y cómo escuchar para que los niños hablen”

Os dejo aquí colocados los libros con el enlace a Amazon (es link afiliado, así que por cada venta que se haga a través de estos enlaces Amazon me da un pequeña -pequeñísima- comisión y a vosotros no os supone gastar más dinero)

Otra opción para aprender sobre Disciplina Positiva son los cursos online que es una forma de aprender en la que tú gestionas tu tiempo y lo haces a tu ritmo. No obstante, si te vas a apuntar a un curso, vas a invertir dinero y sabes que no lo vas a hacer, es mejor no gastar ese dinero y reservarlo para la siguiente opción.

Los talleres online-presenciales (se hacen a través de una plataforma online pero con sesiones en directo) también son una buena opción si no puedes desplazarte o si tienes que compaginarlo con trabajo, niños y un sinfín de tareas. Normalmente las sesiones quedan grabadas y puedes verlas varias veces para terminar de interiorizar la clase.

Aunque, para mí lo mejor es un taller presencial porque lo vives, lo sientes, lo experimentas y lo interiorizas a través de la experiencia. 

Es mi mejor opción y mi favorita, la que más se disfruta y con la que más aprendes, sin duda. 

Hasta aquí el artículo de hoy, espero que os ayude a aclarar un poquito las ideas sobre lo que es y lo que no es la Disciplina Positiva. Y si tenéis cualquier duda, podéis dejarla en los comentarios y miramos a ver cómo podemos resolverlas. 

Y si necesitáis hablar a título personal,

Un abrazo y gracias por estar ahí,

Y si quieres escuchar el artículo en formato podcast, aquí mismo te dejo el enlace directo:

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