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5 Dic 2016

La regla de los 4 regalos de Navidad

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Hace unos días os proponía, a través de #24díaspreparandolaNavidad, una Navidad más “slow”, más tranquila y huyendo de la parte más consumista de estas fechas.

Todos sabemos que el exceso de anuncios de juguetes, la cantidad de catálogos que llegan a las casas y la creencia -falsa- que existe sobre demostrar el cariño a través de regalos.

Por eso, hoy os traigo la Regla de los 4 regalos de Navidad.

Puede parecer un poco autoritario esto de que sólo haya cuatro regalos, pero os aseguro que, en muchas ocasiones, en necesario poner límites para que todos, niños, padres y economía, podamos disfrutar de estas entrañables fechas.

Calidad frente a cantidad

Consiste en regalar 4 cosas por persona atendiendo a la siguiente regla:

  • Algo para leer
  • Algo para vestir
  • Algo que realmente necesiten
  • Algo que realmente quieran

Con esta sencilla regla, vamos a apostar por la calidad frente a la cantidad.

Seguro que os ha pasado en alguna ocasión que vais a un cumpleaños y el niño va abriendo regalos, uno tras otro, perdiendo la cuenta de cuántos lleva y, al mismo tiempo, perdiendo la ilusión, porque abren tantos regalos, que no saben con qué jugar.

Esto mismo nos ocurre en Navidad. Los niños reciben regalos de los abuelos, de los tíos, de sus padres… ¡y tienen tantos que, al final, juegan con las cajas, con el papel de regalo o con los mismos juguetes de siempre, con sus favoritos!

Menos es más, siempre.

Entiendo que no es una decisión sencilla cuando toda la familia quiere tener algún detalle con los niños, pero no todo vale.

Es preferible m invertir en un buen regalo, aquel que realmente quieren, entre varios miembros de la familia, que coger pequeñas cosas cada uno de ellos y que solo sirvan para acumularlas en casa.

Podemos hablar con la familia y organizar una lista de regalos para que cada uno coja una cosa, pero no podemos llenar a los niños de juguetes porque terminan por no valorarlos, por aburrirse de recibir cosas y pierden esa ilusión casi mágica de la Navidad.

Además, siempre podremos regalarles una experiencia de vida, que recordarán siempre, como una tarde preparando un bizcocho o churros, una merienda en un parque con los abuelos, una excursión con los tíos o una tarde de cine pueden ser alternativas muy satisfactorias para todos.

Un abrazo y gracias por estar ahí,

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