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6 Abr 2017

Hoy hablamos de educación con… Alejandra Melús

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Empezamos abril con una entrevista muy especial ya que contamos con la presencia de Alejandra Melús, una mujer a la que admiro profundamente por su labor educativa y personal. Ella es maestra de educación especial, experta en atención temprana e intervención psicomotriz, emprendedora que está al frente de su propio proyecto en Atención temprana y estimulación, y escritora colaboradora en el Club de Malas Madres, Tutete o Dideco, entre otros lugares de prestigio. Os dejo con la entrevista y espero que os guste tanto como a mí.

– Desde tu perspectiva personal, ¿cómo ves la educación actualmente? 

Creo que está habiendo un cambio, que es sólo el inicio de un proceso que tardará en llegar. 

Ahora mismo se observa cómo la gente habla cada vez más de pedagogías alternativas, de contemplar el plano emocional del niño, de emplear más la práctica en lugar de ofrecer tanta teoría, pero aún así, creo que el cambio está muy lejos, porque como todo proceso necesita que la gente se forme, se conciencie, crea en ello y sienta que de verdad nuestros hijos son el futuro y debemos cambiar los mismos métodos que llevan empleándose décadas y décadas atrás. 

 – ¿Crees que el cambio en educación es necesario?

Sí. Como comentaba anteriormente, veo imprescindible este cambio. Porque las necesidades de la sociedad cambian, hay avances en todos los aspectos y por lo tanto, la base del ser humano, que es si educación, debe cambiar. 

El futuro de nuestros hijos está pensado muy diferente al que está siendo el nuestro. Igual que ahora se emplean las nuevas tecnologías para todo, y hace 50 años esto era ciencia ficción, hay otros aspectos que cada vez se está demostrando que son imprescindibles en desarrollo de todas las áreas del ser humano.

 – ¿Por dónde deberíamos empezar? 

Para mí la empatía es la clave. Está convirtiéndose en mi palabra preferida a la hora de hablar de infancia.

Sin empatía no hay buena educación. Si nos situamos al mismo plano del niño, seremos capaces de darle las claves que necesita para crecer en todos los aspectos: emocional, cognitivo, social, motor, de autonomía o lenguaje. Poniéndonos en la piel del niño, seremos capaces de comprender lo que es o no capaz de hacer dependiendo de su edad, sus emociones, sus necesidades, sus condiciones y sus circunstancias.

 – ¿Qué papel debería jugar la familia en la educación de sus hijos?

Principal. La educación de los hijos es responsabilidad casi absoluta de los padres, ya que estos son los que escogen el primer entorno del niño, aunque según va avanzando su edad las condiciones cambian y dependerá de las bases del niño, que será quien escoja sus amistades, su ocio o sus estudios.

Los padres o madres o quienes estén a cargo del niño, son responsables de crear una base en éste, para que la educación que reciban del resto del entorno sea un apoyo y una ayuda esencial, imprescindible y única, aunque siempre escogida y supervisada por los padres del pequeño.

– ¿Y los profesores?

El papel de los profesionales es esencial, ya que pasan gran parte de la vida de los niños con ellos. Son un modelo a imitar y un ejemplo al que recurrir constantemente para los pequeños. Por eso, es misión de los padres escoger un centro donde se acerquen lo máximo posible a nuestro modo de educar y entender la infancia y el desarrollo de los niños. 

Y nosotros como padres debemos ir de la mano del centro educativo y apoyar en lo que ellos traten de inculcar a nuestros hijos, enseñando dentro del día a día esos valores que se enseñan en el aula y compartiendo información de ambos entornos de una manera recíproca. 

Los profesores enseñan materia e inculcan valores con su ejemplo constante, pero no debemos delegar en ellos la educación absoluta de  nuestros hijos. Ir de la mano es mi mejor recomendación.

 – Cada vez hay más niños que presentan estrés y ansiedad. De hecho, parece que cada vez se exige más a los niños; que sepan inglés desde muy temprana edad, que tengan habilidades sociales, que trabajen la empatía, que escriban y lean pronto… ¿No los estaremos agobiando demasiado? 

En mi opinión, creo que hay muchos valores que sí que debemos inculcar desde pequeños. Yo no creo que sea el contenido o los valores en sí, sino el modo en el que se trasmiten estos aspectos.

No es lo mismo enseñar inglés jugando y haciendo que cada niño vaya adquiriendo nuevos contenidos en la medida de sus posibilidades, que realizar exámenes con tres años y emplear el castigo para que adquieran estos contenidos.

Y lo mismo lo generalizo para todo. Por ejemplo, la empatía se puede adquirir a través del juego y la psicomotricidad, con juegos que potencien habilidades en las que destaca cada día uno de los alumnos. De este modo haremos que empaticen unos con otros. 

Yo siempre digo que la clave está en observar y respetar los ritmos de cada niño, sobre todo en estas edades tempranas en las que suelo intervenir yo (0-6 años). Yo siempre hago la misma pregunta a los padres de los niños que trato, ¿Tú qué quieres que recuerde tu hijo de su infancia? Yo lo tengo claro, quiero que mis hijos recuerden emociones, juegos, que sientan que fueron felices. No podemos estar al 100% cada día, pero el tiempo que tengamos que sí que sea para jugar, para divertirnos, y sobre todo, para aprender a través de la curiosidad, de la atracción y la motivación.

– ¿Cómo podemos contribuir las familias a preparar a los niños para la vida? 

Dejando que los niños piensen por sí mismos, dándoles libertad en la medida de sus posibilidades. 

Fomentando su autonomía y haciéndoles creer en sí mismos. En sus capacidades, sus ilusiones y sus sueños. Sin cortarles las alas.

Dejando que muestren sus emociones, enseñándoles a empatizar, a comprender a los demás, a ayudar en lo que ellos destaquen y les guste.

Motivándoles a ponerse metas más altas y a confiar en que aun siendo niños, nos pueden enseñar muchas cosas a los adultos.

Enseñándoles a escuchar con el ejemplo, es decir, escuchándoles.

Respetar la infancia es esencial. Es un momento único en la vida, donde la plasticidad cerebral del niño es enorme y debemos ofrecerles todo lo que esté a nuestro alcance para favorecer un correcto desarrollo en todas las áreas.

Gracias, Alejandra por tu tiempo y compartir con nosotros tus conocimientos y experiencia. Un abrazo

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