699-06-88-31
educarencalma@gmail.com

Blog

7 Oct 2016

Día 5: El valor de un beso

/
Posted By
/
Comments1

¡Buenos días! Viernes y seguimos con el reto #21diasdeeducarencalma, ¿cómo han ido estos días? Espero que lo estés disfrutando.

Mi intención con este reto, como ya he repetido en alguna ocasión, es que valoremos cada día, aprendamos con nuestros hijos y consigamos hacer equipo en nuestra familia. Hoy os traigo un tema que puede ser un poco polémico dependiendo de la posición que tomemos al respecto con el tema concreto.

Besos, una muestra de cariño ¿obligatoria?

Cada familia es diferente y tiene una serie de valores que quiere transmitir a sus hijos, lo cual es perfecto.

Cada miembro de la pareja proviene de una familia y, en muchas ocasiones, hasta que no tenemos hijos, no nos hacemos conscientes de las “diferencias” que existen en nuestra educación. Parecen mucho más obvias cuando venimos de países o culturas diferentes, pero dentro de un mismo país -incluso dentro de un mismo pueblo-, cada familia tiene “peculiaridades”.

Hablar en pareja

En mi casa también tuvimos que hablarlo mi marido y yo. Os cuento un poco: yo vengo de una familia muy besucona. He dado besos siendo pequeña hasta la saciedad. Mis padres me animaban a dar besos a diestro y siniestro -a veces, siniestra- y, con el paso de los años fue algo que aborrecí bastante.

En la adolescencia, por ejemplo, eso de saludar a las amigas cada día con dos besos a mí no me pasó. Es que no quería que la gente me diera besos y, ahora, siendo adulta, os confieso que no es algo que me agrade. Sobre todo cuando a los hombres les dan la mano y a nosotras un par de besos.

En fin, es cuestión de negociar y valorar qué es lo que queremos inculcar a nuestros hijos.

Nosotros decidimos que lo mejor, en nuestra casa, era no obligar a los niños a dar besos, ni siquiera a la familia. Ellos mismos, cuando se sienten aceptados, valorados y queridos, tienden de forma natural a dar besos y abrazos.

Y a mí ese gesto me encanta porque es una demostración pura de sus sentimientos, de su amor profundo. No creo que haya regalo más grande que cuando un niño te regala un beso. Y ya ver a tus hijos dándose un beso es amor en grandes dosis.

¡Qué maravilla regalar tanto en algo tan barato, verdad!

El valor de un beso

Hoy nos toca enseñarles el valor de un beso, el profundo valor de respeto, amor y agradecimiento que esconde.

Y es que un beso se usa para muchas cosas: cuando estamos eufóricos de contentos damos besos de alegría; cuando necesitamos sostén, nada mejor que un beso (acompañado de un abrazo); ante la tristeza, un beso profundo nos acompaña…

¡Enseñémosles el valor de un beso y hoy, bésalos, bésalos mucho! Y disfruta, disfruta con tus hijos y con tu familia.

Os espero en Facebook y en instagram para que nos contéis vuestra visión y sobre ese beso que os regalaron vuestros hijos que fue tan especial. Hoy en la foto tiene que haber besos, muchos besos

Un abrazo y gracias por estar ahí,

1 Response

  1. Marta

    Completamente de acuerdo. Yo soy poco besucona. Me parece que el amor y el cariño se demuestra más con hechos y un abrazo reconforta más que un beso…con marido, hijos, familia. Me revienta que me obliguen a dar besos al llegar a un sitio a familiares y conocidos…ya soy la rara y ya me dejan un poco en paz, se dan cuenta de que no por eso soy poco cariñosa. Soy más de hechos!!!

Comenta y comparte tu opinión

A %d blogueros les gusta esto: