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13 Jul 2017

El cerebro en la palma de la mano

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Gracias a Daniel J. Siegel, Doctor en Medicina y uno de los grandes expertos a nivel mundial sobre neurociencia, tenemos la analogía del cerebro en la palma de la mano; que, en disciplina positiva nos es muy útil para poder explicar gráficamente cómo funciona el cerebro y por qué y de qué forma nos comportamos en situaciones que nos alteran en exceso, por ejemplo.

Si somos capaces de entender cuáles son los procesos internos del cerebro humano seremos capaces de controlar lo que Daniel J. Siegel llama la desconexión externa

Analogía del cerebro y la mano

“Si tomamos el dedo pulgar, lo situamos en la palma de la mano y plegamos encima los otros cuatro dedos, obtenemos un modelo general sorprendentemente exacto del cerebro. De este modo, el modelo que hemos creado divide al cerebro en tres áreas principales y analiza algunas de las interrelaciones existentes entre dichas áreas -tronco cerebral, región límbica y córtex- que, si bien son anatómicamente independientes, se hayan conectadas funcionalmente”

Vamos a explicar bien este esquema cerebral y vamos a descomponerlo en partes, por lo que os invitamos a que vayáis recreando en vuestra propia mano lo que os vamos a ir describiendo a continuación.

Médula espinal y tronco cerebral

Comenzaremos por el centro de la muñeca que simbolizaría la médula espinal. Es la que va a recorrer toda la espalda; es decir, está justo debajo de la base de la palma de la mano y va hacia el antebrazo.

La base de la palma de la mano sería el tronco cerebral la base de nuestro cráneo y el responsable de nuestros estados de sueño y de vigilia, el que nos garantiza que estemos respirando y que nuestro corazón esté latiendo.

Además, se va encargar de nuestra seguridad pues va a controlar los instintos de supervivencia.

Es el que nos proporciona las tres opciones de supervivencia básicos: escapar, quedarse paralizado o pelear.

Éstas funciones son automáticas y autónomas; es decir, las vamos a llevar a cabo sin ser conscientes de ello

El tronco cerebral es la parte más baja del cerebro humano además en términos evolutivos es la más antigua y de ahí que reciba el sobrenombre de cerebro primitivo o reptiliano

Cerebro medio

Ahora vamos a doblar el pulgar hacia dentro de la palma de la mano y tendremos como resultado una representación del área correspondiente a las estructuras límbicas (cingulado anterior, hipocampo y amígdala), responsables de regular nuestras emociones y de generar los estados de mayor o menor motivación

Además, aquí se van a almacenar nuestros recuerdos y se desarrolla el radar de seguridad del cerebro.

En este caso, nos encontraríamos en el cerebro medio. La amígdala percibe el peligro y actúa y la atención es no selectiva. Esto quiere decir que el cerebro se centra en lo que le rodea y no en quien puede estar hablando o en una situación concreta. Por lo tanto, vemos que sigue siendo una parte del cerebro no consciente que actúa de forma automática.

Cerebro superior

Ahora vamos a doblar los dedos por encima del pulgar y vemos como el córtex cubre las estructuras límbicas del cerebro.

Estamos en el terreno del cerebro superior, el responsable de la percepción, de la acción motora, del habla y de lo que, comúnmente, vamos a llamar pensamiento.

Es la parte de nuestro cerebro que nos permite planificar de forma plenamente consciente.

Por último, vamos a mirar nuestras uñas, aquí estaría la corteza prefrontal. Podemos decir que es como una central de mensajería que se va encargar de distribuir los mensajes que el cerebro percibe del exterior, se encarga de la regulación del cuerpo a través del sistema nervioso autónomo, va regular las emociones y las relaciones interpersonales.

Además, va a ser el responsable de la intuición, de la percepción que tenemos de nosotros mismos, de la conciencia de uno mismo, de la liberación de nuestros miedos y de nuestra moralidad.

El cerebro necesita años para madurar

Me parece muy muy interesante ver y entender cómo esta última parte de nuestro cerebro nos permite entender los sentimientos de los demás, nos permite relacionarnos con ellos, ejercer el autocontrol y nos permite tomar soluciones ejecutivas: esto es la capacidad de resolver diferentes situaciones.

No obstante, debemos recordar que esta parte de nuestro cerebro tarda en madurar entre 25 y 30 años, tal y como nos dice la neurociencia a día de hoy.

El destape cerebral

Y ahora que tenemos nuestra mano colocada teniendo un cerebro totalmente integrado, os hago una pregunta: ¿qué sucede cuando perdemos el control a causa del estrés, de lidiar con situaciones incómodas o, incluso, al recordar algún episodio doloroso o traumático?

La respuesta es que nos destapamos, lo que normalmente solemos decir con un “se me va en la olla” o “salirse de nuestras casillas”

En este estado, que podéis representar abriendo la mano y dejando al descubierto el pulgar sobre la palma, somos incapaces de utilizar las funciones del cerebro superior y, por lo tanto, no podemos aprender pues que es el cerebro primitivo, inferior o reptiliano el que está tomando el control y nos hace actuar de forma completamente irracional. No olvidéis nunca, y no es broma, que los reptiles se comen a sus crías.

Si queremos tomar el control debemos relajarnos, volver a hacer funcionar la corteza prefrontal y permitir que nuestro cerebro superior consciente vuelva a funcionar. En otra ocasión os hablaré de estrategias y trucos para volver a sintonizar nuestro cerebro.

Conclusión

Este ejercicio del cerebro en la palma de la mano se puede explicar a los niños desde muy temprana edad.

Será una forma gráfica de que comprendan cómo se encuentra su cerebro y, además, nos pueden comunicar en qué momento están a punto de explotar, indicándonos con su manita en qué estado se encuentra.

Por supuesto, también podemos usar esta herramienta entre adultos para poder ayudarnos en casa, por ejemplo. No es extraño que, en un momento determinado, nos sintamos agotados y que necesitamos un relevo con los niños. Indicar a nuestra pareja cómo estamos para tener unos minutos para recuperar nuestro autocontrol será muy valioso y lo agradeceremos.

Hasta aquí el post de hoy, espero que os haya gustado y os sirva ahora que estamos de vacaciones y pasamos más tiempo con los niños. Entenderlos y empatizar con ellos es clave para unas relaciones horizontales en las que reine el respeto mutuo.

Si os interesa todo lo relacionado con el cerebro del niño, aún estáis a tiempo de apuntaros a los grupos de lectura de este verano. Os dejo los enlaces de Disciplina Positiva y El cerebro del niño

Un abrazo y gracias por estar ahí,

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